Sinopsis Segunda Temporada
Gabo dejaría bellamente plasmado su desconsuelo en un poema dedicado a la mujer que partió y de quien no alcanzó a despedirse. Poema que meses después sería su primera obra en ser publicada y le abriría las puertas a las tertulias en casa de Cecilia Gonzáles Pizano, más conocida como La Manquita. Influyente intelectual que le tomaría gran cariño presentándolo en sus círculos sociales tanto de Zipaquirá como de Bogotá. De esta manera la poesía vuelve a ser protagonista en su vida. Para no perder una fuente de ingresos y ante la imposibilidad de seguir haciéndole los trabajos a sus compañeros debido a su posición como monitor, decide escribir poemas para
vender a sus amigos con la idea de conquistar a sus enamoradas. La Manquita descubre uno de estos poemas y le asegura que algún día pagaran millones por cada una de sus obras. García Márquez convencido de esto le propone a Álvaro Ruiz escribir un libro para ser tan famosos como Cervantes. Mientras otro de los poemas finalmente llegaba a manos de Berenice consiguiendo lo que hasta ese momento era impensable, abrir las puertas de su corazón.
Gabo busca resolver este interrogante a través de su propia experiencia cuando por fin, después de tantos intentos frustrados, puede vivir a plenitud el romance con Berenice. De esta manera llegan días en los que literalmente vuela por los balcones del colegio con la complicidad de las sombras de la noche y de Riveritos, el portero, para llevar serenatas, dedicar canciones y poemas. Son muy pocos días en realidad porque Charry, dispuesto a no perder, se las ingenia para hacerle creer a su
excompañero que ha sido engañado y su relación con su novia nunca terminó. Desencantado, Gabo pasa del paraíso al infierno en cuestión de minutos. Mientras a su alrededor no son pocas las mujeres que desearían tener al artífice de tan hermosos poemas en sus brazos, como es el caso de Minina, hermana de Sara Lora, y la misma Manquita, quien se descubre enamorada de hombre al que le lleva varios años.
Cuando menos lo esperan, sucedería un hecho que afecta de una manera u otra a todos en el Liceo, especialmente a Gabo. El rector Ramos sorpresivamente es despedido y a los pocos días, acosado por toda clase de problemas se suicida en el Parque Nacional de Bogotá. A García Márquez se le encomienda la difícil tarea de dedicarle unas palabras en el momento de su sepelio, lo que sería el primer discurso público de su vida. Como consecuencia de tan lamentable situación llega al colegio un rector con el que Gabo haría mucha empatía, empezando que era escritor y poeta, del cual el muchacho de Aracataca había leído sus libros. Carlos Martín. De esta manera nuevos proyectos cobran vida, entre ellos el de una coeducación, con lo que García Márquez estaba feliz compartiendo pupitre con la Manquita y la misma Berenice. Y lo más importante para él, el nacimiento de un grupo con el que se organiza el lanzamiento de La Gaceta Literaria, publicación en la que sería su jefe de redacción.
El caudillo liberal Jorge Eliecer Gaitán se refiere de esta manera a los estudiantes en una de las visitas al colegio anunciando auténticos vientos de guerra para todos. La Gaceta Literaria no pasaría de la primera edición pues como consecuencia de los sucesos políticos que conmocionaban al país por aquellos años, no solo el material fue confiscado bajo la sindicación de ser subversivo, sino que el rector Carlos Martín fue despedido, con lo que desaparecía una época del colegio que
prometía ser espectacular, especialmente para estudiantes como Gabo. Por esta misma época su relación con la Manquita, se ve bastante afectada, pues aunque han reconocido estar enamorados, la mujer por no hacerle daño a Gabito, debido a la diferencia de edad, prefiere tomar distancia.
Llega el nuevo rector al Liceo. Se trata de Oscar Espitia, quien, por el contrario de Carlos Martín, llegó con ínfulas de sargento. Quiso imponer muchas medidas drásticas, la mayoría en contra de los estudiantes. Algunas funcionaron, como implementar el uso obligatorio del uniforme. Otras terminaron hundiéndose como lo fue la propuesta para cambiarle el nombre al Liceo. Como consecuencia de esta situación y de sus fallidas relaciones sentimentales, Gabo trataría de tomar un poco de distancia del colegio y se refugia en la amistad que le brinda el maestro Quevedo, profesor de música y admirado por García Márquez, tanto que en alguna oportunidad confesó que quería ser como él. Los unía mucho el hecho de que el abuelo del maestro Quevedo y el abuelo de García Márquez habían sido militares, combatieron en la guerra de los mil días por el mismo bando y como dato curioso, a ninguno le llegó su pensión. Para seguir con el tono militar, la Segunda Guerra Mundial llega a su fin. Gabito pronunciaría un nuevo y emocionante discurso en plena plaza principal de Zipaquirá.
Es una etapa especialmente dura para Gabito. Mister Perry, después de ser despedido del colegio acusado de maltratar a los estudiantes, fallece en un accidente de su motocicleta. Pero no se alcanzan a recuperar cuando una trágica noticia los vuelve a enmudecer. El pastusito Henríquez después de un paseo, muere súbitamente. Un nuevo discurso de Gabo y esta vez con sentidas palabras entristece a toda la población. En doloroso evento que bien hubiera terminado en una novela de terror toda vez que el estudiante, por orden de Espitia, fue enterrado en la población, pero cuando su hermana llegó después de varios días, aceptó la decisión del rector con la única condición de verlo y reconocerlo. Para tan especial misión fue nombrado Gabo, por lo que al aterrado joven le tocó emplear al máximo su imaginación para evitar participar de tan macabro evento, con lo que hubiera tenido pesadillas hasta el día de la entrega de su premio Nobel.
Las despedidas comienzan a darse. Una de las más dolorosas para Gabo fue decirle adiós al profesor Calderón Hermida, quien fue trasladado al colegio de otra población del departamento, razón por la que no puede estar presente el día de la graduación. Junto a sus enseñanzas quedaron sus últimos consejos, perseverar en el oficio de escribir prosa donde estaba seguro tenía reservado un espacio en la literatura. Otro de los consejos del admirado profesor antes de partir fue la de no perder la
amistad que desde hace cuatro años sostenía con sus amigos de siempre, la cual se había deteriorado con la llegada de Palencia, un adinerado costeño, quien lo tenía viviendo en medio de comodidades y lujos, hasta ese momento impensados para Gabo. Otra despedida que afecta a Gabo es la de Sara Lora, quien finalmente contrae matrimonio con Liborio Botía, telegrafista como ella, con quien sostuvo una relación a distancia, como hoy en día lo fuera única y exclusivamente a través de un chat. En estas condiciones llega el día del grado. Grado que hasta último momento estuvo en riesgo pues a Gabo le fue prohibido presentar el último examen.
El 6 de diciembre de 1946 se lleva a cabo la anhelada ceremonia. Todo parecía indicar que sería un evento que García Márquez tendría que enfrentar dentro de la más completa soledad, tanto que sumido en la tristeza llega a solicitarle el favor a Álvaro que su mamá lo acompañe a recibir el cartón. En el último momento para enorme sorpresa del graduando se presenta Berenice, gracias a la gestión de su gran amigo. La pareja superando sus diferencias y dificultades pasan la mejor noche de sus vidas. Noche que termina en la estación del tren, con promesas de volverse a encontrar más temprano que tarde, palabras que se las terminaría llevando el viento junto al humo de la locomotora al partir.