Carlos Martín
Llega con 30 años de edad como rector del colegio. Era uno de los poetas más jóvenes del movimiento conocido como Piedracielismo. Cuando llegó al Liceo tenía dos libros publicados, lo que despertó la admiración de Gabriel García Márquez desde un comienzo. Estaba casado con Leonor Ferro, a quien llevó a vivir a una casa de Zipaquirá, en lugar de vivir en el colegio como lo habían hecho sus predecesores. En esa inmensa casa, ocupada un lugar destacado su inmensa biblioteca. Enérgico, serio y, ante todo, cultor de la vida bohemia. Es el aire revolucionario que convertirá una institución goda y estricta en el espacio ideal para la libertad creativa, pero sin relajar las normas, tanto que fue el artífice de que por primera vez desde su existencia como institución educativa, las mujeres entraran a hacer parte de la vida estudiantil. De esta manera muchas jovencitas de aquel tiempo, donde se destacaba la Manquita Gonzales, llegaron a compartir pupitre con Gabo y sus amigos. Su decisión de crear el llamado Grupo de los 13, del que hacía parte García Márquez, y más aún, dar vía libre a la publicación de La Gaceta Literaria, donde Gabo fue el jefe de redacción, terminó por causarle su destitución.