Sara Lora
23 años. Delgada y elegante, soltera. Debido a su oficio como telegrafista, lo que causa una enorme solidaridad con Gabo pues su padre fue telegrafista como ella, vivía pendiente de las noticias, especialmente las referentes a la Segunda Guerra Mundial. Sara se muestra muy dura porque habla sin rodeos, pero es sensible al sufrimiento ajeno. La fuerte relación que establece con Gabriel García Márquez la lleva a convertirse en su acudiente debido a que el que había sido designado inicialmente jamás volvió a aparecer por el colegio. Organizaba continuas fiestas en su casa, conocidas en ese tiempo como melcochas bailables, donde al ritmo de porros, cumbias y vallenatos se destacaba Gabo como el mejor de los profesores. Lleva un noviazgo por telégrafo de la misma manera que hoy en día lo hacen los muchachos por chat, con el ingrediente adicional que tardaría un buen tiempo en conocer personalmente al que habría de ser su esposo, Liborio Botía, con quien finalmente se casó.